A lo largo de los tiempos siempre se ha utilizado el sonido como un gran catalizador para abrir portales, liberar energía, alterar la materia y despejar el camino de la ascensión.

Todos los seres humanos son sumamente receptivos al sonido y pueden experimentar la música de la esfera, que se eleva por las plantas de los pies como los acordes graves de su identidad. Cada planeta, cada capa dimensional, vibra con su sonido matriz y cada esencia tiene su propia frecuencia musical, de forma que al fusionarse con la música de la esfera puede crear una especie de sonido individual específico para cada célula del cuerpo, al que se referían en el pasado como la música del alma provocando una interacción emocional, y permitiendo oír la música de la esencia de los demás, sin disonancia. https://www.facebook.com/AngelLuisfernandezA1/photos/3359997164063374/