Cada manifestación individual posee una esencia interior, que habita su espacio sagrado, y esa esencia tiene un nombre, un sonido asignado, que la identifica, independientemente de su condición, del reino de la naturaleza al que pertenezca en esta efusión, es decir, podéis escuchar el sonido de una manzana, de una piedra o el que emana de un árbol; ese sonido encierra en sí mismo todo el poder que puede desarrollar en su entorno y es a través de él que puede crear con su magia su propia teúrgia.

Es por ese nombre o sonido por el que es conocido en los planos más sutiles. El conocimiento de vuestra propia identidad a través de vuestro nombre o sonido sagrado es la búsqueda de la chispa divina que yace escondida dentro de vosotros mismos, aquella que tiene su propia frecuencia vibratoria particular, su propio tono musical dentro de la sinfonía celestial y que constituye vuestra parcela particular de Luz Eterna.

En la medida que participéis de vuestro propio Nombre seréis conscientes de la vida eterna, habréis nacido dos veces y seréis herederos del reino espiritual, donde vuestro Nombre brillará como las estrellas del firmamento. https://www.facebook.com/AngelLuisfernandezA1/photos/3193307470732345/